marxismo

Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo

>La filosofía del marxismo es el materialismo 

>el régimen económico

>el mundo la "libre" sociedad capitalista


¿Que es marxismos?

El marxismo ha sido la doctrina que ha influenciado al gran sistema político-económico e ideológico con el que el capitalismo ha tenido que combatir durante el siglo XIX, pero principalmente durante el siglo XX: el comunismo.

Si bien esto tiene ciertos matices que hay que tener en cuenta, el marxismo ha influenciado de una manera notable generaciones enteras de políticos e intelectuales que denuncian las consecuencias negativas del capitalismo y bogan por una sociedad sin clases.

El marxismo puede ser entendido como el conjunto teórico basado en la obra de Karl Marx y Friederich Engels, y continuado por una basta generación de intelectuales, con múltiples diferencias, que aún continúa en vigencia (más como un conjunto de ideas intelectuales que a través de la realización política).

El marxismo es influenciado por el socialismo alemán y tiene como postulado básico la disolución de la sociedad capitalista, responsable de la explotación de los trabajadores. Esta teoría entiende que durante el proceso de acumulación una parte de la población se apropió de los medios de producción (la burguesía), mientras que otro sólo cuenta con su fuerza de trabajo (el proletariado).

La relación es asimétrica: uno explota al otro y se enriquece a costa de éste. Por estas razones, el marxismo apela a la toma de conciencia de clase por parte de los trabajadores, lograr una revolución proletaria y llegar a una sociedad sin clases.

¿Qué es la alienación?

Según Marx, el hombre se encuentra «alienado», es decir, se encuentra reducido en su humanidad y unicidad a un ser que sólo cuenta como fuerza de trabajo. El trabajador no cuenta con los medios de producción y se ve obligado a trabajar para subsistir, necesita inevitablemente de la burguesía para su existencia.

El capitalismo reduce la humanidad que encontramos en el hombre al, no sólo no tener los medios para producir, sino que sólo se relaciona con una parte del producto y no con la totalidad. El trabajador es sólo un apéndice de la maquina capitalista.

En las Tesis sobre Feüerbach, Marx muestra su postura frente a las dos teorías fuertes del momento:

  • Materialismo: Marx destaca que han sabido tomar la realidad como fuente de la verdad y no con conceptos filosóficos abstractos. Sin embargo, falla al tomar al sujeto como pasivo frente al devenir histórico.
  • Neohegelianos: Su error es el inverso puesto que entienden la realidad como un movimiento dialéctico, pero sólo tratan con conceptos abstractos, en palabras de Marx: «oponen frases contra otras frases».

De esto se deduce uno de los principales postulados del marxismo, que ha influenciado a toda la teoría social posterior: el materialismo histórico.

Es importante destacar las condiciones históricas y económicas bajo las cuales se producen determinados fenómenos, entendidos como un desarrollo determinado por las relaciones económicas de producción.

Se produce un giro muy importante, ya que no es el hombre el que determina su conciencia, sino el ser social, resultado de las relaciones anteriormente explicadas, lo que determina la conciencia de los individuos

1er parte del marxismo

I

La filosofía del marxismo es el materialismo. A lo largo de toda la historia moderna de Europa, y en especial en Francia a fines del siglo XVIII, donde se libró la batalla decisiva contra toda la basura medieval, contra el feudalismo en las instituciones y en las ideas, el materialismo se mostró como la única filosofía consecuente, fiel a todo lo que enseñan las ciencias naturales, hostil a la superstición, a la mojigata hipocresía, etc. Por eso, los enemigos de la democracia trataban con todas sus fuerzas de "refutar", minar, difamar el materialismo y salieron en defensa de las diversas formas del idealismo filosófico, que se reduce siempre, de una u otra forma, a la defensa o al apoyo de la religión.
Marx y Engels defendieron del modo más enérgico el materialismo filosófico y explicaron reiteradas veces el profundo error que significaba toda desviación de esa base. En las obras de Engels Ludwig Feuerbach y Anti-Dühring, que -al igual que El Manifiesto Comunista- son los libros de cabecera de todo obrero con conciencia de clase, es donde aparecen expuestas con mayor claridad y detalle sus opiniones.
Pero Marx no se detuvo en el materialismo del siglo XVIII, sino que llevó más lejos la filosofía. La enriqueció con los logros de la filosofía clásica alemana, en especial con el sistema de Hegel, que, a su vez, había conducido al materialismo de Feuerbach. El principal de estos logros es la dialéctica, es decir, la doctrina del desarrollo en su forma más completa, profunda y exenta de unilateralidad, la doctrina de la relatividad del conocimiento humano, que nos da un reflejo de la materia en constante desarrollo. Los novísimos descubrimientos de las ciencias naturales -el radio, los electrones, la transformación de los elementos- son una admirable confirmación del materialismo dialéctico de Marx, quiéranlo o no las doctrinas de los filósofos burgueses con sus "nuevos" retornos al viejo y decadente idealismo.
Marx profundizó y desarrolló totalmente el materialismo filosófico, e hizo extensivo el conocimiento de la naturaleza al conocimiento de la sociedad humana. El materialismo histórico de Marx es una enorme conquista del pensamiento científico. Al caos y la arbitrariedad, que imperaban hasta entonces en los puntos de vista sobre historia y política, sucedió una teoría científica asombrosamente completa y armónica, que muestra cómo, en virtud del desarrollo de las fuerzas productivas de un sistema de vida social surge otro más elevado; cómo del feudalismo, por ejemplo, nace el capitalismo.
Así como el conocimiento del hombre refleja la naturaleza (es decir, la materia en desarrollo), que existe independientemente de él, así el conocimiento social del hombre (es decir, las diversas concepciones y doctrinas filosóficas, religiosas, políticas, etc.), refleja el régimen económico de la sociedad. Las instituciones políticas son la superestructura que se alza sobre la base económica. Así vemos, por ejemplo, que las diversas formas políticas de los Estados europeos modernos sirven para reforzar la dominación de la burguesía sobre el proletariado.
La filosofía de Marx es un materialismo filosófico acabado, que ha dado a la humanidad, y sobre todo a la clase obrera, la poderosa arma del conocimiento.

2da parte del marxismo

Después de haber comprobado que el régimen económico es la base sobre la cual se erige la superestructura política, Marx se entregó sobre todo al estudio atento de ese sistema económico. La obra principal de Marx, El Capital, está consagrada al estudio del régimen económico de la sociedad moderna, es decir, la capitalista.
La economía política clásica anterior a Marx surgió en Inglaterra, el país capitalista más desarrollado. Adam Smith y David Ricardo, en sus investigaciones del régimen económico, sentaron las bases de la teoría del valor por el trabajo. Marx prosiguió su obra; demostró estrictamente esa teoría y la desarrolló consecuentemente; mostró que el valor de toda mercancía está determinado por la cantidad de tiempo de trabajo socialmente necesario invertido en su producción.
Allí donde los economistas burgueses veían relaciones entre objetos (cambio de unas mercancías por otras), Marx descubrió relaciones entre personas. El cambio de mercancías expresa el vínculo establecido a través del mercado entre los distintos productores. El dinero, al unir indisolublemente en un todo único la vida económica íntegra de los productores aislados, indica que este vínculo se hace cada vez más estrecho. El capital significa un desarrollo ulterior de este vínculo: la fuerza de trabajo del hombre se trasforma en mercancía. El obrero asalariado vende su fuerza de trabajo al propietario de la tierra, de las fábricas, de los instrumentos de trabajo. El obrero emplea una parte de la jornada de trabajo en cubrir el costo de su sustento y el de su familia (salario); durante la otra parte de la jornada trabaja gratis, creando para el capitalista la plusvalía, fuente de las ganancias, fuente de la riqueza de la clase capitalista.
La teoría de la plusvalía es la piedra angular de la teoría económica de Marx. El capital, creado por el trabajo del obrero, oprime al obrero, arruina a los pequeños propietarios y crea un ejército de desocupados. En la industria, el triunfo de la gran producción se advierte en seguida, pero también en la agricultura se observa ese mismo fenómeno: aumenta la superioridad de la gran agricultura capitalista, crece el empleo de maquinaria, la hacienda campesina, cae en las garras del capital financiero, languidece y se arruina bajo el peso de la técnica atrasada. La decadencia de la pequeña producción reviste en la agricultura otras formas, pero esa decadencia es un hecho indiscutible.
Al aplastar a la pequeña producción, el capital hace aumentar la productividad del trabajo y crea una situación de monopolio para los consorcios de los grandes capitalistas. La misma producción va adquiriendo cada vez más un carácter social -cientos de miles y millones de obreros ligados entre sí en un organismo económico coordinado-, mientras que un puñado de capitalistas se apropia del producto de este trabajo colectivo. Crecen la anarquía de la producción, las crisis, la carrera desesperada en busca de mercados, la escasez de medios de subsistencia para las masas de la población.
Al aumentar la dependencia de los obreros respecto al capital, el sistema capitalista crea la gran fuerza del trabajo conjunto.
Marx sigue el desarrollo del capitalismo desde los primeros gérmenes de la economía mercantil, desde el simple trueque, hasta sus formas más elevadas, hasta la gran producción. Y la experiencia de todos los países capitalistas, viejos y nuevos, demuestra claramente, año tras año, a un número cada vez mayor de obreros, la veracidad de esta doctrina de Marx.
El capitalismo ha triunfado en el mundo entero, pero este triunfo no es más que el preludio del triunfo del trabajo sobre el capital.

El marxismo económico

Muchos autores creen que cuando Marx escribe «El capital» encuentra su madurez intelectual. Más allá de esta posición discutible, no se puede negar que El capital es la obra más emblemática de este autor.

Dividido en tres tomos:

  • En el primero se explica el proceso de producción del capital.
  • En el segundo se explica la circulación del capital.
  • En el tercero se expone el proceso capitalista global en su conjunto.

Entre sus principales conceptos, encontramos la idea de plusvalía, el concepto de mercancía y la relación valor-trabajo. Tratar estos temas en profundidad sería imposible, ya que ha dado para interminables debates entre economistas, filósofos y otras científicos sociales.


La plusvalía

El concepto de plusvalía hace referencia al proceso básico del cual el capitalista extrae su ganancia. El proceso consiste en que el burgués contrata un obrero y le paga un salario (que alcanza para su subsistencia básica), pero no se le paga por la cantidad de riqueza que produce, sino por horas de trabajo.

Este excedente no remunerado es lo que se conoce como plusvalía, que es apropiado por la burguesía para ser reinvertido en el proceso productivo. Debido a esta contradicción interna entre burgueses y proletariados, sumado a la capacidad finita de acumulación, es una obligación de la clase obrera tomar el control de la sociedad mediante la abolición de la propiedad privada, entendida como el origen de todas las desigualdades.

Esto llevaría a una dictadura del proletariado en el Estado, para luego ser disuelto. Esto es uno de los puntos más debatidos por el marxismo, ya que cuando llegó al poder en la URSS o en Cuba, el Estado no sólo no se disolvió, sino que tomó proporciones descomunales.

El marxismo tomó forma en el comunismo, con su expresión máxima en la Revolución Bolchevique del año 1917 y en la URSS. Sin embargo, muchos consideran que «la revolución fue traicionada». Si bien se siguieron algunos lineamientos del pensamiento marxista, éste derivó en un régimen totalitario más, fuera de la idea original de Marx. Luego de la caída del muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría, con la disolución del bloque comunista, las ideas de Marx cayeron en desuso.

Este último tiempo distintos intelectuales han rescatado la teoría marxista como herramienta crítica más que como política revolucionaria debido a las recurrentes crisis del sistema capitalista.

Diego Alonso - Blog Político
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